Como buen hijo de gastronomía ruibarbero, he intentado varias veces pedirlo de varios fruteros aquí en España. Todos me jurarían arriba y abajo que eso no existe aquí ni se puede comprar, así que imagínate mi sorpresa cuando me pongo a leer el Quijote hace unos años y ¡PAM! ruibarbo, capitulo VI.