Me imagino a Pedro Sánchez despertándose, con un ojo entrecerrado, murmurando: ¿qué me deparará el día de hoy?: ¿lluvia de calamares? ¿La Sagrada Familia convertida en Transformer? ¿Plaga de langostas ninja? ¿Alienígenas okupas en la Moncloa? ¿Invasión de moscas verdes? ¿Godzilla en Málaga?...