< ensanchó al verla así, más ligera, más cercana a la mujer de la que se había enamorado. Hacía días que no la veía sonreír de aquella forma y, por los dioses, habría cometido cien estupideces más con tal de seguir viéndola. —
Y no os atreveréis a declarar hijo único al pobre crío antes incluso >