Cada vez que se añade una letra para "definir" el género a un nombre que no lo tiene, muere un gatete.
Con lo fácil que es... "El albañil y la albañil", "El concejal y la concejal", "El Coronel y la Coronel".
Pues con albañil igual. Con el pronombre "la" vale.
Albañila suena demasiado forzado.