pagina12.com.ar
“Colonia sí, Patria no”
La inversión de la consigna, cuyo significado simboliza un sentido patriótico, puede parecer desmesurada. Sin embargo, si asumimos en plenitud la línea política e ideológica del gobierno de Milei y sus “aliados” que votan sus leyes, se aprecia con toda claridad que precisamente de eso se trata. Los ejemplos recientes son contundentes: en la frustrada ley de “inviolabilidad de la propiedad privada” quedó al desnudo que su propósito era la “extranjerización” de las tierras más estratégicas con el fin de cumplir con las exigencias de las multinacionales mineras. La abortada reforma de “manejo del fuego” también resultaba de una mezcla de capitalistas foráneos del turismo y la forestación, con algunos nativos que siempre tienen el corazón “mirando al norte”, familiarizados con guaridas fiscales a las cuales remesan o fugan sus ganancias. La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central es una exigencia del FMI, la corporación mundial de los grandes capitalistas extranjeros. Desde su fundación, sus préstamos siempre tuvieron un doble sentido: el clásico de las potencias, “auxiliar” a tasas de retorno lucrativas, pero esencialmente, condicionar las políticas económicas y sociales de las naciones.