Considérese, sin conceder, la posibilidad de que Huachitlán fue un montaje parcial o total. Que la Fiscalía jalisciense actuó con dolo. Que nunca hubo hornos. ¿Posible? Posible.
En ese u otro escenario, las madres seguirán buscando mañana, sin certeza alguna. Con o sin cámaras.
El abismo es ese.