> primitivo y abrumador como el deseo de pelear—. Siempre quieres tener la última palabra, ¿no? —Varka sonríe, cansado, y cierra los ojos.
El resto de caballeros los observan, pero saben que el combate ha finalizado. Tan asombrados como confusos, sabiendo que su Gran Maestro no necesita ayuda, >