Monedas, triunfal. Bueno, todo lo triunfal que un gato vago pudiera ser.
— No seas malo, no voy a robar nada, solo me gusta el fresco de este lugar, y a veces el sonidito que hacen las monedas deslizándose.
Su patita esponjada empujó una monedita montaña abajo y esta se deslizó haciendo un>