—¿Qué tenía ese Stark? No era más que un lobo, uno de esos hombres salvajes del norte que jamás esperó ver. Sin embargo, desde que llegó a Roca Casterly y sus miradas se cruzaron, no podía quitárselo de la cabeza. Era tan alto, tan fuerte... Tenía la sensación de que podría arrancarle la cabeza a +