Querida Adriana:
Si yo fuera tú, me pondría cuanto antes a buscar al «enamorado» que ha hecho la pintada. Una vez localizado, me concentraría en huir como de la mierda de semejante personaje. Estoy seguro de que eres una chica estupenda y no mereces tener nada que ver con semejante gilipollas.