+ aaarma, que er fishteh ehtá a wen preeesio.
—Esa eh, esa eh. Pero er jefe, er Colorao', como siempre: ni puto caso hace—respondió Brenko—. Po'capasao: que sanmierdao. Loh der Sello ehe zan enterao que ha ehtao pahando suh armah a lo lagarto eho de lah montaña...
—Aaah, seh seh—cabeceó de +