—Pue' eso, lo que te ehtaba contando—dijo Brenko a Finch—. Que er jefe ehtá con loh líoh de hiempre: lo negosio eso suyo.
—Aaaaah, ya ya—asintió Finch, echando la mandíbula hacia delante mientras cabeceaba—. Ji eh que... Fíhate que se lo diho er Nasim: jeeefe, no te meta en la movida di li +