— Al escuchar las ocurrencias de Teiko, esa mezcla de inocencia, picardía y reclamo posesivo sobre quién le pertenece a quién, una risa corta, ronca y genuina brota de su pecho. Es un sonido tan inusual en él que parece sacudir los malos augurios de la habitación.
Niega con la cabeza, con una (+)