Se creen que nos dejaste huérfanos.
Pobres.
Pobrecitos.
Lo que ellos no saben es que te sembraste, en nosotros, en esos gurises pintando carteles para despedirte.
Cómo siempre, tenias razón.
Estás llegando.
Salud Viejo querido.
Siempre en nosotros.
Salud, Pepe.