— Cariño, gratis es el idioma de los pobres. —
Cambiará la pierna en la que está dejando caer el peso.
Y aún así, con un gesto cansado, lo aceptará.
— Aun así, es mejor que nada…—
Le dará vueltas al vaso con sus largos dedos, haciendo un ruido cuando estos chocaban con el cristal.
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