No hay nada más reaccionario que el pesimismo, la impotencia y la indiferencia.
Nada de eso hay ahora en Sol, ni en el 15M.
Los que venimos de los errores de la transición no estamos para dar lecciones a nadie. Los jóvenes que acampan hoy, luchando por sus vidas, no necesitan sermones de nadie.