Reposted by VEXRA THALVEK

Difícil era molestar a Pip y Ash en las calles de Lumencia. Cualquiera reconocía la insignia del abrigo del Capitán y que fuese un mostrenco de metro noventa con la constitución de un muro de hormigón, ayudaba.
Tenían "privilegios de perro peligroso" o lo que sea que decían los chavales. +