Reposted by Michael D'Amico.

— El mensaje de Michael D'Amico no llegó a un teléfono secundario ni a un canal clandestino; llegó a la bandeja de entrada ejecutiva, donde se filtraban las ofertas que valían la pena de las que solo eran ruido. Al abrir el archivo adjunto y analizar el expediente de Eduardo Pérez, una sonrisa (+)