Está disfrutando de aquello de una forma inexplicable, no solo de que su polla esté en lo mas profundo de la garganta ajena, de tener a Belial así. De rodillas, lloriqueando, el mismo puto orgullo suplicando. Siente que, de solo mirarle, podría correrse.
Retrocede, lo suelta y deja una caricia +