Agarró a la goblin solo con un brazo, acercándola a su pecho para mayor apoyo sin miedo a perder un ojo.
Después, la mano libre la llevo a su bolsa de la que sacó... ¡Una bola dorada sin ninguna utilidad! Ni siquiera era de oro, probablemente se trataba de un juguete infantil que robó por error. +