Meleío dos novelas de género iyashikei-cozy-healing business, una coreana y otra niponesa, de las más famosas y conocidas, y más o menos esta es la carusa que se me ha quedado. (Sigue)
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SuperSantiEgo (@supersantiego)
Meleío dos novelas de género iyashikei-cozy-healing business, una coreana y otra niponesa, de las más famosas y conocidas, y más o menos esta es la carusa que se me ha quedado.
Ojalá pudiera decir que son una mierda pinchada en un palo, que he encontrado a algo que hace la competencia a Dan! Brown o algo así, pero no...
Porque básicamente son... la nada. La nada más absoluta. De hecho en ese aspecto no mienten: una de las premisas propias de ese género difuso es, precisamente, la ausencia de verdadero conflicto, solo ocurren cosas en plan "gente de Bart" que comprende que hay que detenerse a contemplar a los pajaritos del parque, o que lo bueno es mejor que lo malo y que la vida son dos días y que pa qué vas a vivir amargao.
Que hay grandes obras que han tratado esos temas, no digo que no, pero le metían chicha, emoción y garra literaria. Esto es justo lo contrario, es el equivalente en literatura de la famosa comida de hospital, fácil de tragar y punto. Son cortas, te las lees sin sentir y al final te has quedado igual.
No son malas porque para eso hay que ser algo, y como esto es más o menos la nada... poco se puede añadir a la nada. Lo único que se puede decir es que hay una considerable adecuación de fondo y forma: la inanidad más absoluta de lo que se cuenta y de cómo se cuenta. Ni humor, ni drama, ni personajes memorables, ni situaciones interesantes, ni nada de nada. Algo de psicodrama barato que se soluciona en el mismo capítulo más que nada porque sí, y a correr.
La literatura incolora, inodora e insípida, aunque a diferencia del agua de la primera no tiene uno maldita la falta.