Besito que la daba en las mejillas, pues al verla tan rojita le resultaba muy tierna la nena.
——¿Ah si? Pues buena cariño disfruta de lo calentitas que estás adentro mía.~
Ella con aquel vaivén, la hacía soltar algunos suspiros y jadeos de placer. Piernas que rodeo en la cintura de la menor.