—¿Pero qué...? ¡...!
Los gritos de socorro llegaron hasta él, que tiró la maleta que tenía encima del hombro y se apresuró hasta el bote de basura.
—¡Senpai! ¡¿Pero qué haces con la cabeza en la basura?! ¡Aguanta! Te saco de ahí.
Ni se lo ha pensado dos veces.
➤ Ayudarle sin un ápice de malicia