Se me hace raro que en política en España se juegue la baza del esposo, esposa, novio, etc. en un mitín, rollo EEUU, pero creo que en el caso de Pedro Sánchez y Begoña Gómez, merece la pena la excepción de ayer. No quiero ni imaginar, tras el quinario que lleva esa mujer, cómo debe sentirse.