Bajo las estrellas, danzan despacio,
sus cuerpos se funden, en un solo espacio.
Las manos se buscan, en dulce compás,
el ritmo del viento los lleva en paz.
Sus miradas hablan,
sus caricias callan,
bailan sus almas,
en la noche encantada,
donde el amor florece,
y el tiempo muere.