Ese calorcillo era muy agradable, haciendo que la cervatilla se sentará sobre sus patas para acomodarse a su lado.
Sus manos bajaron por toda su espalda hasta sus colas, las cuales empezó a toquetear y acariciar con sumo cariño y cuidado.
"Eres muy suave... Por cierto, me llamo Lillia.~"