Me han enseñado la Clínica, el Spa (entre mil cosas una ducha que nieva. QUE NIEVA, no podía dejar de mirarla), los jardines, la cocina-taller y las habitaciones “normales”, que tienen vestidor, una kettle de diseño que he estado a punto de robar y bañera de corcho. Todo domotizado, loquísimo.