La brusquedad con la que dijo aquello le sacó una leve sonrisa, pero acabó bajando un poco la mirada mientras asentía.
—Disculpe, señ- digo, Ripley —esta vez incluso rió un poco por su propia torpeza. Ya estaba acostumbrado, pero trataría de acordarse para la próxima—. Hm, eso pensé. O +