Año 2154, El Hormiguero sigue en antena. Las conexiones neuronales de Pablo Motos se han transferido a un cuerpo metalizado pequeño y fornido. Un día más, una entrevista se rueda en el plató. Y Pablo dice:
- 00100011011101010110011011000
- Que no, Pablo, que no. Que no me puedes tocar las tetas.