La derecha vota ideología. Se la suda el candidato y el programa. La izquierda, como siempre, a su puta bola. Egos enfrentados, broncas por aquí, no me caes bien por allá, con éstos sí, con estos no... vamos a hacer, para luego no hacer nada. Nos vamos a estrellar. Ojalá me equivoque