Ay, no. Para nada. Fue (CREO) algún incel de Twitter. Y, si recuerdo bien, lo hizo con esa mezcla de envidia, resentimiento, ingenio y humor. Yo no suelo ser tan vocal sobre mis envidias y resentimientos, y carezco de ese ingenio.
A mí solo me pareció encantador, porque humor si hay, y del bueno.