― ¡Eh, que te he costado muy barata, si querías sigilo haber pagado con nieve de la buena, tia! ―exclama, riendo en lo que la carga a su espalda, haciendo entre ambas un sanwich a la torre del ordenador― Con esto y cierto besugo tenemos vía libre para lo que quieres y mucho más
La mira de reojo, +