Llevo 20 horas jugando a Verho, de manera que en este post no hablan ya mi fe o mis esperanzas, sino algo mucho más sólido, y, según creo, meditado (ya que no desapasionado; en mi caso es imposible hablar fríamente). En sus propios términos de jugabilidad, atmósfera, etc., es tan bueno como Lunacid