Suspiró, frotando su mano por la zona rapada de su pelo.
—Pero si el gremio no le da el objeto al empleador, nos quedamos sin dinero, Tela.
Sus ojos rodaron por el cuerpo de Telaria, pues ya había fijado su atención en algo antes. Sonrió, para luego suspirar encogiéndose de hombros.
—Pero tengo >