Reposted by Goznar
#microrrelato Con el entrecejo arrugado y los labios fruncidos, la situación la superaba. Estaba harta de ser buena y tenía que cambiar. Miró sobre su hombro izquierdo, donde ocho angelitos encogían los hombros sin saber que hacer. Miró sobre el derecho, donde nunca había habido ningún demonio.
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