Sign in

iiinova is part of the Atmosphere — an open, public network where you own your identity.

G. Juncales

@gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy
115 followers 19 following 474 posts

La G es muda Militante. Valladolid. substack.com/@gjuncales 🌉 bridged from ⁂ mastodon.social/@gjuncales, follow @ap.brid.gy to interact

PostsRepliesMedia
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 10h
Hipótesis a mes y medio: repetición de elecciones
100 1
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 15/10/2026
Teóricos de la huelga que no salen del mito de "la huelga desde abajo", votada en cada centro de trabajo. La realidad nunca fue así, y es imposible que lo sea. Pero el problema del mito es que revela un fetiche por el centro de trabajo que está atenazando algunas gentes.
110 1
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 05/10/2026
Una semana de acampada ha derribado al gobierno.
000 0
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 29/09/2026
Menudo lodazal. Mira si yo estuviera en torno a los 50 palos me cortaría un poco de ir dando la turra y envenenando sobre lo jodido que está el espacio político socialista y militante, porque todo, todo lo que esté mal es consecuencia de lo que algunos se han dedicado a hacer en los 90-2000-2010 […]
mastodon.social
Original post on mastodon.social
000 0
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 26/09/2026
Valladolid ha estado a la altura. Tanto las organizaciones militantes como simpatizantes y vecinas con dignidad. Entre unas y otras hemos demostrado otra vez que hay un Valladolid que mantiene viva la llama. La última vez fue hace un año con el boicot a la Vuelta Sionista. Valladolid fue el […]
mastodon.social
Original post on mastodon.social
030 3
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 04/09/2026
¿Dónde estamos, en el país de las leyendas o en una tierra verde a la luz del sol? —Un hombre puede estar en ambos sitios —dijo Aragorn—. Pues no nosotros sino otras gentes que vendrán más tarde contarán las leyendas de este tiempo. ¿La tierra verde, dices? ¡Buen asunto para una leyenda aunque […]
mastodon.social
Original post on mastodon.social
000 0
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 26/08/2026
Qué estén las ratas putinistas rajando sobre la decisión del PKK disolver las SDF es para nota.
000 0
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 23/08/2026
En verdad nada revela tan claramente el poder del Señor Oscuro como las dudas que dividen a quienes se le oponen. Haldir.
000 0
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 22/08/2026
El que se acuesta con niños se levanta meao. Eso pasa.
000 0
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 20/08/2026
Lo que arde cada verano es un modelo de territorio moldeado por una forma de gobierno. La autonomía de Castilla y León lleva en su propio diseño este modelo y los incendios son una muestra palmaria de esto. #CyL #Incendios #GIF www.elsaltodiario.com/tribuna/incen…
elsaltodiario.com
Incendio de interior
El humo empieza a adquirir valor estadístico y, cuando una anomalía se repite suficientes veces, quizá convenga dejar de llamarla anomalía.
001 1
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 17/08/2026
Valladolid y el síndrome de China en la carrera de las plantas de baterías Unos comentarios sobre las inversiones chinas en fábricas de baterías y sus consecuencias en esta provincia de Europa. gjuncales.substack.com/p/valladolid…
gjuncales.substack.com
Valladolid y el síndrome de China en la carrera de las plantas de baterías.
El síndrome de China es una idea setentera según la cual la fisión nuclear descontrolada podría fundir el suelo hasta atravesar el planeta y llegar a las antípodas, que los creadores del concepto tienen en China.
011 1
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 05/08/2026
Sorprendido por no haber visto aún ninguna campaña anti eclipse. Ni negacionismo del eclipse, ni el eclipse es Pedro Sánchez, ni el eclipse es troskismo, ni "yo ni uso gafas para mirar el sol". Algo huele mal en todo esto.
000 0
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 15/07/2026
Revolucionario ahora resulta que es cualquier cosa. Pues no, revolucionario es el pulgar oponible, la agricultura e internet (la rejilla del bañador, no lo otro). Fin del asunto.
010 1
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 15/07/2026
Confundir concentración con centralización durante 150 años, el musical.
000 0
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 14/07/2026
Sobre la OTAN 3.0 www.sinpermiso.info/textos/el-plan-…
sinpermiso.info
El plan de Trump para la OTAN 3.0: una Alianza basada en la coacción y la censura
La cumbre de la OTAN en Ankara fue un escaparate de la hospitalidad turca y de una eficiencia autoritaria implacable. A los periodistas se les colmó de delicias turcas, perfumes y tazas de café de porcelana, y hasta los gatos de Turquía se sumaron a la ofensiva de encanto: en el centro de prensa se regalaban gatitos de angora blancos a los embobados periodistas. Las carreteras estaban recién asfaltadas y los relucientes autobuses de enlace de la OTAN circulaban todos puntuales.
000 0
Reposted by G. Juncales
Pedro J. Hdez @ecosdelfuturo.mstdn.social.ap.brid.gy · 09/07/2026
Me sorprende (es retórico) que se haya establecido una especie de consenso de que EE.UU ha sido una especie de pagafantas de la defensa Europea. Pareciese que los políticos estadounidenses desde la Segunda Guerra hubiesen sido tontas hermanitas de la caridad con Europa, cuando la contribución […]
mstdn.social
Original post on mstdn.social
102 2
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 11/07/2026
Carlos Arenas Posada ha hecho un libro de historia de ESPAÑA que merece una serie de 7 temporadas, 22 capítulos por temporada, emisión semanal viernes por la noche y reposición cada lustro. Qué jodida maravilla.
000 0
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 23/06/2026
Pues está Pablo Iglesias hablando el idioma de la verdad a raíz de estos últimos casos en los que el Estado se revuelve contra el gobierno. El problema es que dicho por él es un síntoma de cinismo.
000 0
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 22/06/2026
Los casos de corrupción con los que nos están bombardeando son ya la guinda de la confusión de masas. La intervención pública en empresas es la seña de la postglobalización, y aquí nos quieren hacer creer que esos movimientos han sido una maniobra del PSOE para conseguir comisiones.
100 1
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 20/06/2026
La idea de que hay fuerzas en el Estado que actúan más allá de lo electoral, sin depender de lo que marquen los partidos, es muy cierta. El caso de los jueces o de otros altos funcionarios ahí está. Visto. ¿No tenemos imaginación para pensar como funcionan otras fuerzas?
000 0
Reposted by G. Juncales
🎃 Lady Eboshi 🎃 (Artua Gibilloarrate) @gibilloarrate.bsky.social · 12/06/2026
intentando entender la evolución de renta en España desde la burbuja es tras impuestos y transferencias, descontando la inflación, calculada entre adultos equivalentes, no se puede quejar nadie
022 2
Reposted by G. Juncales
yolajb @yolajb.mastodon.social.ap.brid.gy · 10/06/2026
POR EL RECHAZO TOTAL AL REARME Y A LA MILITARIZACIÓN Cada proyectil fabricado en el Páramo de Masa por la empresa Rheinmetall Expall Munitions dejará un rastro de horror y muerte La compañía Rheinmetall ha multiplicado por 21 su valor OTAN, NO. Bases fuera La guerra empieza aquí, parémosla aquí.
002 2
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 07/06/2026
El fundamento económico de la homofobia diariosocialista.net/2026/06/07/el-…
diariosocialista.net
El fundamento económico de la homofobia
Un análisis sobre la correlación entre la crisis capitalista y el aumento de discursos y prácticas reaccionarias.
000 0
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 04/06/2026
Sobre esto leí hace no mucho y se me quedó la idea de que la revolución proletaria es una socialización de una"megamáquina" @poloi.eurosky.social bsky.brid.gy/r/https://bsky.app/pro…
bsky.app
Polo 🥘 (@poloi.eurosky.social)
Algo que llevo muy mal últimamente es que para mi el comunismo partía de aplicar la economía de escala a la sociedad en los productos básicos y commodities. Resumiendo, la pequeña propiedad es ineficiente por naturaleza y los grandes propietarios también, se socializa y se busca la forma de hacer
220 2
Reposted by G. Juncales
Polo 🥘 @poloi.eurosky.social · 04/06/2026
Algo que llevo muy mal últimamente es que para mi el comunismo partía de aplicar la economía de escala a la sociedad en los productos básicos y commodities. Resumiendo, la pequeña propiedad es ineficiente por naturaleza y los grandes propietarios también, se socializa y se busca la forma de hacer
2147 14
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 31/05/2026
Es de agradecer que haya una puesta en escena por el avance de posiciones políticas de la clase obrera y, se comparta o no, no haya un grillerio imbécil en redes zumbando y requemando a la gente. Tomen nota porque igual la cosa es unidireccional.
010 1
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 26/05/2026
Es por lo menos paradójico que quien es más insisten en, por un lado, la diversidad de composición y por otro lado, la pluralidad política de la clase obrera son quienes más insistencia tienen en hacer una taxonomía hiper detallada de cuáles son cada una de las tendencias y categorías en las que […]
mastodon.social
Original post on mastodon.social
010 1
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 26/05/2026
Pues si, la perdida de centralidad del trabajo es la mejor caracterización de la fase histórica en la que estamos. Y por eso hay unas tasas de ganancia menguantes. Y por eso hay una ofensiva capitalista contra el salario para sostener la ganancia. Y por eso se exprime más a los trabajadores.
000 0
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 25/05/2026
Mayo de 2026: el papá cita a Tolkien para llamar a la yihad butleriana.
000 0
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 25/05/2026
"No nos enfrentamos a un capitalismo que se está desmoronando o que está cayendo en el rentismo, sino a un sistema fuerte, rentable, dinámico y competitivo. Y ese es precisamente el problema." www.sinpermiso.info/textos/no-es-ne…
sinpermiso.info
No es neofeudalismo, es hipercapitalismo
Los gigantes tecnológicos que ocupan las cimas de la economía moderna no han inventado un nuevo modo de producción: son, sencillamente, capitalistas explotadores en el sentido clásico. Uno de los dogmas más persistentes de la izquierda es la idea de que la inversión productiva está dando paso a la especulación improductiva, lo que conduce al «vaciado» de la economía industrial y al declive del capitalismo. Al fin y al cabo, parece obvio que los capitalistas prefieren ganar dinero rápido antes que emprender el arduo y arriesgado proceso de producir realmente algo.
020 2
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 23/05/2026
Macho si tanto os gustaba el anarquismo antiwoke y neonazi haberle invitado a vuestra secta
100 1
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 20/05/2026
Así que el principal golpe de efecto contra el gobierno español viene de unas pruebas proporcionadas por un organismo (HSI) que actúa dentro de la estrategia de seguridad nacional de EEUU que se propone destruir y desestabilizar la UE para que gane la ultraderecha nacionalista de cada estado.
110 1
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 11/05/2026
Lo de los monopolios que decía el otro www.sinpermiso.info/textos/guerra-e…
sinpermiso.info
Guerra, especulación y beneficios: el resto de nosotros paga para que unos pocos hagan caja
Además de muerte y destrucción —efectos más inmediatos y trágicos de la guerra, como nos muestran una vez más las recientes imágenes, de Irán al Líbano—, existe otra dimensión estrechamente relacionada: la económica.Se teme una desaceleración del crecimiento, un aumento de la inflación y una mayor presión sobre las finanzas públicas. En la vida cotidiana, todo esto ya se está traduciendo en altos costes energéticos y un aumento del coste de la vida. Sin embargo, en todo conflicto también hay quienes se benefician.
011 1
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 02/05/2026
La verdad, agridulce. El primero de mayo pasa sin pena ni gloria para la sociedad en general. Esa es la principal lectura. Y esto es así porque no hay una fuerza obrera que sea capaz de marcar la agenda. El corsé de las fuerzas del régimen sigue dominando, aunque sus manifestaciones sean […]
mastodon.social
Original post on mastodon.social
100 1
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 30/04/2026
Faltan logos pero el espíritu está claro
120 2
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 27/04/2026
Villalar 2026: una masiva respuesta valladolorentodaspartes.blogspot.co…
valladolorentodaspartes.blogspot.com
Villalar 2026: una masiva respuesta
En estos tiempos de URGENCIAS, en los que todo se pasa casi antes de empezar, no hemos querido como otras veces hacer una valoración rápida de Villalar. Hemos preferido reposar un poco lo que vivimos el jueves pasado, y sobre todo, ver qué se decía, qué se ha dicho, sobre ello. Y la verdad, y a nadie le extraña ya, lo que se ha dicho es nada o prácticamente nada. Según datos facilitados por la Subdelegación del Gobierno recogidas por Europa Press (y por casi todos los medios de comunicación de masas), cerca de 20.000 personas, 6.000 vehículos y 21 autobuses se habían registrado a las 12.00 horas en Villalar de los Comuneros (Valladolid), donde se celebran los actos principales con motivo del Día de Castilla y León (como sabemos, la autonomía de Castilla y León nace de la unión de dos territorios históricos, parte de la Castilla norte y León). Y esto ha sido todo. Las cifras de asistencia se dan justo al principio de la jornada, cuando todavía está llegando el grueso de la gente. Si según ellos, éramos 20.000 a las 12h. ¿a alguien le extrañaría que hubiéramos sido en realidad más del doble? Veamos lo que dicen los medios serios: RTVE: "La fiesta de Villalar cumple medio siglo de vida y lo hace con buena afluencia de público". Y ya. LA SER- Valladolid: "Los 50 años de la fiesta de Villalar de los Comuneros (Valladolid) reunieron hoy a unas 20.000 personas en la villa convertida hoy, Día de Castilla y León, en un espacio de reivindicación y lucha por los derechos, las libertades y la democracia. Esta edición volvió a rememorar el espíritu combativo de los líderes de la revuelta de 1521 para lanzar un mensaje por la paz en el mundo y de defensa de los más vulnerables en una tierra de acogida". https://cadenaser.com/castillayleon/2026/04/23/unas-20000-personas-festejan-el-medio-siglo-de-un-combativo-villalar-radio-valladolid/ Al menos la SER se refiere a la historia y las reivindicaciones, pero como vemos las cifras son siempre las mismas, lo que nos demuestra que estamos ante cifras de la Guardia Civil. NO se ha querido seguir contando y, sobre todo, NO se ha querido hacer público el número final de asistentes. Porque la sensación general es que había mucha pero que mucha gente. Veamos por qué: "Villalar fue una imposición popular, un desborde de la transición. No están a gusto en esa fecha porque no la controlan. Da igual que corten casi toda la financiación, la campa sigue rebosante de gente, de reivindicación y de cultura. Y va a seguir con o sin las instituciones". (Rubén Ruiz) Es decir, la fiesta de VILLALAR, rechazada por la derecha (algún anarquista suelto, pero pocos) y los leonesistas, sigue gozando de una SALUD ENVIDIABLE en cuanto a asistencia de público. A pesar incluso de lo mal organizado que está el acceso, de las dificultades que pone la guardia civil para que lleguen libremente los vehículos, de la gran cantidad de controles de alcohol y drogas durante toda la jornada... Es cierto que no todos los asistentes van o vamos por lo mismo, es cierto que esto no es un movimiento "independentista" castellano. Pero también es cierto que para la izquierda social castellana y (poca) leonesa, Villalar sigue siendo una fecha clave de reivindicación, comunidad y organización. La jornada de este 23 de abril transcurrió con total normalidad, sin incidentes tras una noche con conciertos y actividades en la que más de un millar de personas han dormido acampadas en la localidad. El sol, sol de mayo en abril, con sus picores de tormenta, acompañó la fiesta en Villalar. A primera hora apareció el señor presidente de la Junta, que rápidamente se fue. Posteriormente, sobre las 10.30 horas, ha tenido lugar la ofrenda floral en el monolito homenaje a los comuneros, Bravo, Padilla, Maldonado y María Pacheco, con cuatro crespones de flores, en un acto institucional en el que, entre otros, han participado el alcalde, Luis Alonso Laguna; la ministra de Igualdad, Ana Redondo, los representantes de CCOO y UGT, Ana Fernández de los Muros y Óscar Lobo, y en el que el Nuevo Mester de Juglaría ha entonado el 'Canto de esperanza'. Las ofrendas florales al monolito de los comuneros son un fijo en esta celebración, y por allí pasan las diversas organizaciones que dan vida a la campa: PSOE, UGT, CCOO, IU-PCE, PCTE, TC-PNC, UCCL, IZCA, CNT, RC y el MS... y todas aquellas otras que sitúan sus pequeñas carpas y puestos con libros, panfletos y otro material. Quizás esta fue una de las cosas que más sorprendió a los asistentes, la gran cantidad de puestos de diverso tipo que había en la campa: puestos de libros, distribuidoras de fancines, puestos de cosmética natural, de camisetas... algunos compañeros se quejaban y quizá con razón de que esto antes no era así, que los puestos políticos van a la campa pero que el resto debe ir a la calle principal que llega del pueblo. Por cierto, durante todo el día el pueblo estuvo lleno, a reventar. La jornada continuó en la campa, con la lectura del manifiesto y la repetición del 'Canto de esperanza' sobre el escenario principal, en este año en el que se ha cumplido el 50 aniversario del inicio de la concentración en la localidad (Villalar: medio siglo de celebración comunera). Las múltiples actividades en las distintas carpas (charlas, mítines políticos, conciertos) estuvieron acompañadas este año por la presencia en el escenario general de una importante muestra del actual panorama musical castellano: EL NIDO, DELAMESETA, DULZARO, CASTORA HERZ, y otros muchos dieron vida a un concierto que realmente emocionó a las asistentes y les puso a bailar al ritmo de la folktrónica castellana de hoy y de otras músicas tradicionales y/o de raíz. Más allá de las identificaciones políticas, hay una innegable resignificación del folclore como vehículo de una identidad negada por la cultura "española", abandonada por las instituciones y por la cultura masiva. Y esto está bien, pero echamos de menos una mayor politización del discurso en determinados momentos. Aunque también hemos de reconocer lo que tiene de revolucionario el hecho en sí de que determinadas personas se acerquen a la tradición de esta manera, desinhibida, sin complejos, antisexista y contra el machismo tradicional... Como decía un compañero en la campa... esta celebración está indicando la necesidad de un sujeto político que realmente sepa dar cabida a estos sentires e inquietudes. Pero la realidad es que los asistentes presentan gran diversidad: desde banderas castellanoyleonesas, a pendones morados con la estrella, de banderas de la Castilla diversa y multicolor, a pendones tradicionales de las diversas regiones... de los punks al folklore... toda una gran cantidad de gente, en su mayor parte de izquierda trabajadora que reclama multitud de cuestiones, de luchas y problemas. Esto no es fácil de unificar. Y quizás sea mejor así: Villalar es un espacio de lucha plural, diversa, de la región castellana (que para cada uno abarca unas provincias u otras), **donde todas las voces de la rebeldía tienen eco y encuentran su lugar.** ** ** ** **
000 0
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 16/04/2026
Yo lo siento por el entusiasmo pero en villalar creo que lo tradicional es ir en chándal, oler a panceta y tener a la vez frío y calor. Todo lo demás es cosplay.
000 0
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 16/04/2026
Si. www.jotdown.es/2026/04/el-senor-de-…
jotdown.es
Cosas que hacer en la Tierra Media cuando quieres estar muerto
Sauron, en primer término, durante la Guerra de la Última Alianza en un diseño de arte conceptual realizado por Paul Lasaine para The Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring. Imagen: Paul Lasaine / New Line Cinema. _Este artículo es un adelanto de nuestra revista trimestral Jot Down #54 «El Dorado», ya disponibleaquí._ En diciembre de 2001 tenía poco más de veinte años y estaba sumido en una depresión, en un tiempo en el que esa palabra todavía no circulaba con naturalidad y no existía un vocabulario compartido para nombrar el malestar psíquico, cuando ni siquiera se le había ocurrido a nadie usar la presunta enfermedad mental como capital social y te limitabas a estar terminalmente jodido sin saber muy bien cómo explicarlo, con el cuerpo exhausto por el insomnio, la cabeza convertida en un zumbido constante y una idea casi burocrática que surgía del delirio como una pompa de mierda en una alcantarilla: lo mejor para todos es que me muera. Cuando finalmente acudí al médico para preguntar qué me estaba pasando, la respuesta fue limitada y torpe. Para entonces, pocos meses antes del estreno de _El Señor de los Anillos: la Comunidad del Anillo_ , yo ya había intentado suicidarme. Con resultado decepcionante porque en caso contrario no estarías leyendo esta chapa, no hace falta aclarar. Llevaba toda la vida leyendo a Tolkien y moviéndome dentro de una Tierra Media que reconocía como propia. _El Hobbit_ , _El Silmarillion_ , _El Señor de los Anillos_ habían estado ahí durante años, no solo como búnker de lecturas en la infancia y adolescencia sino más bien todo un sistema de coordenadas íntimo, un lugar con poéticas y paisajes que me resultaban familiares. Necesitaba ver aquella película, quería volver a entrar en ese mundo, y que esta vez fuera mediado por una pantalla y por la maquinaria mágica del cine. El día del estreno de _La Comunidad del Anillo_ fui solo a verla porque un deprimido siempre está solo, alejado por quienes no te quieren porque molestas y alejado de quienes sí te quieren porque tú no quieres molestarlos. Y durante aquellas tres horas ocurrió algo que entonces no supe nombrar, pero que hoy puedo describir con precisión: durante ese tiempo estuve fuera de mí. Fuera de la travesía por el vacío negro, fuera de la negociación diaria y agotadora con la idea de desaparecer. No hubo epifanía ni reconciliación súbita con la vida, no salí del cine curado ni transformado, pero el abismo quedó en suspenso mientras la Comunidad se iba formando y avanzaba por la Comarca, Rivendel, Moria, Lothlórien, y durante tres horas Peter Jackson y todo el equipo del film acallaron el ruido blanco que era mi mundo. Volví a la semana siguiente, y a la siguiente, y a la siguiente. Perdí la cuenta. Durante semanas, durante meses, fui una y otra vez al cine a ver _La Comunidad del Anillo_ , casi siempre solo y algunas pocas veces con las personas más queridas, hasta que la película dejó de ser un estreno y se convirtió en un ritual, en un horizonte mínimo que ordenaba la semana porque si lograba aguantar hasta el sábado tendría tres horas de alivio, tres horas de tregua, tres horas sin pensar en matarme. Luego ya veríamos. Aguanta, Ricardo. Aguanta hasta el sábado. El resto del tiempo lo atravesaba como podía, dando paseos larguísimos y obstinados, con un discman (¡2001, amigues!) del que brotaba un torrente de doom metal lento, denso, grave y funerario, un género que no diría uno que está pensado precisamente para alegrarte el día pero que justo por regodear sus ritmos en el dolor lo contenía y acompañaba en la tristeza en lugar de combatirla. No hay ninguna épica en aquello, ni relato de superación, ni aprendizaje ejemplar. Era poco más que una resistencia biológica. Poco a poco las ideaciones suicidas fueron perdiendo frecuencia, la depresión no desapareció —no desaparecen esas cosas— pero dejó de ocuparlo todo, y empecé a querer salir de aquel desierto de arena negra, aunque fuera sin saber muy bien hacia dónde ni con qué fuerzas. Puede sonar ridículo dicho así pero las verdades suelen resultar pequeñas y ridículas: durante un tiempo, _El Señor de los Anillos_ y el doom metal me ayudaron a seguir vivo. No me ofrecieron respuestas ni soluciones a haber soportado una vida insoportable ni magia a mi química cerebral. Me dieron algo más modesto y más urgente. Me dieron evasión. Contar esto así tiene algo de indecoroso y obsceno, ¿verdad?, como si al narrar una experiencia personal uno estuviera tratando de comprar indulgencias para la teoría que viene después, y por eso conviene aclarar cuanto antes que lo que ocurrió en aquella sala de cine no fue una huida de la realidad ni un repliegue hacia una guardería para adultos incapaces de enfrentarse a la vida, sino algo bastante más serio y, a la vez, más elemental, algo que tiene menos que ver con la negación del mundo que con la necesidad urgente de tomar aliento dentro de él. Gandalf durante su cautiverio en la torre de Orthanc en un diseño de arte conceptual realizado por Paul Lasaine para The Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring. Imagen: Paul Lasaine / New Line Cinema. Años después escuché formular esa intuición con una claridad envidiable al profesor Eduardo Segura, en dos conferencias celebradas en la Fundación Juan March tituladas _J. R. R. Tolkien: su vida, su obra, su tiempo_ , donde insistía en que Tolkien jamás entendió la fantasía como escapismo en el sentido peyorativo del término, sino como lo que llama lícita evasión, una distinción que vale su peso en oro y que convendría tatuar en el culo de más de un vigilante del canon. La evasión no es la del desertor que abandona el frente, sino la del prisionero que, aun rodeado de muros, se permite no pensar todo el tiempo en la cárcel. Porque no hay ningún mérito moral en recrearse sin descanso en el propio encierro, del mismo modo que no hay madurez alguna en confundir lucidez con autoflagelación. Eso era exactamente lo que sucedía entonces aunque no tuviera palabras para explicarlo. Durante tres horas podía dejar de mirar fijamente los barrotes sin olvidar que seguían ahí, podía desplazar la atención hacia otra parte sin negar la existencia del dolor, y en ese desplazamiento provisional recuperaba algo de la energía que la depresión había ido erosionando con paciencia geológica. Tolkien pensaba la fantasía, precisamente, como una forma de recuperación, casi de rehabilitación en el sentido más completo del término, como la posibilidad de volver a estar capacitado para algo después de haber sido desgastado por el mundo y los acontecimientos de tu vida, y no como una anestesia que nos devolviera al combate más dóciles y más tontos. En ese marco cobra todo su sentido la idea de la eucatástrofe, ese concepto tolkieniano que no designa un final feliz de manual ni una pirueta narrativa complaciente, sino ese giro inesperado que irrumpe cuando todo parece perdido y que no elimina el dolor previo, pero lo vuelve soportable, como si durante un instante alguien levantara ligeramente el peso que nos mantiene de bruces contra la arena negra del desierto. La eucatástrofe no niega la tragedia ni la sustituye por un optimismo demagógico, actúa más bien como una forma de consuelo funcional pero trascendente, una manera de recordarnos que el mal no tiene por qué ser lo último que ocurra, y que esa posibilidad, por remota que sea, basta a veces para seguir avanzando. Tolkien distinguía entre dos formas muy distintas de esperanza e inventó una palabra élfica para cada una de ellas. A la primera la llamó _Amdir_ , la esperanza razonable, la que se apoya en la expectativa, en el cálculo y en esa idea tan reconfortante como inútil de que, estadísticamente, las cosas deberían mejorar. Ese optimismo un poco cretino que insiste en que hoy vivimos mejor que ayer porque la estadística dice, por ejemplo, que menos niños mueren de enfermedades mientras la realidad más tozuda que estadística nos arroja cadáveres de niños palestinos aun después de supuestas treguas. A la otra la llamó _Estel_ , y no depende de la experiencia ni de la lógica, no se apoya en pruebas ni en pronósticos favorables ni estadísticas, y precisamente por eso no se deja derrotar por ellas. _Estel_ no es la esperanza de que todo vaya a salir bien, es la certeza mínima de que algo sigue teniendo sentido aunque nada indique que vaya a hacerlo, la confianza obstinada que no nace de la razón sino del ser. Yo no tenía _Amdir_ en 2001. No había razones ni discursos tranquilizadores que me sirvieran de nada. Lo único que había era algo mucho más pobre, más ridículo y más resistente: _Estel_. No la esperanza de que la vida fuera a mejorar, sino la decisión íntima de que, mientras existiera algo —una canción, un libro, una película, un mundo inventado, tres horas de tregua— que todavía mereciera ser vivido, había que aguantar. No todo lo que es oro reluce, ni toda la gente errante anda perdida. La fantasía no es una mentira reconfortante ni un entretenimiento irresponsable, sino un oasis en mitad del camino, un lugar donde nos detenemos a beber agua antes de continuar la marcha, y exigirle a las ficciones que consumimos que sean algo distinto —realismo descarnado, pedagogía, hondura o una puta alegoría— es no haber entendido nada, o peor, haber entendido demasiado bien y preferir ponerse del lado del realismo terco de nuestra época antiimaginativa. Aquella película no me devolvió una vida nueva ni me ofreció soluciones, pero me devolvió al mundo con lo justo para soportarlo un poco más, que no es poca cosa, y desde luego es mucho más de lo que prometen muchas obras muy serias y muy adultas que confunden importancia con ponerse a mirar el horizonte con cara de estar masticando almendras amargas y profundidad con darte la turra. Expuesto esto, vamos con la patada en los cojones porque las perífrasis conciliadoras solo sirven para tranquilizar a quien no piensa moverse de sitio: la desconfianza cultural hacia la fantasía no es un malentendido inocente, sino una policía del gusto que lleva siglos patrullando el perímetro de lo que se considera serio, adulto y digno de estudio, y que ha decidido que la imaginación es sospechosa, la belleza es frívola y cualquier intento de fabular mundos alternativos equivale poco menos que a una deserción intelectual y moral. La academia, cuando se pone en modo guardia de la porra del canon, prescribe ese realismo estrecho, mustio, de interior burgués mal iluminado y traumita normativo que se ha convertido en una pose adulta, en una forma de demostrar que uno ha entendido cómo funciona el mundo. Aquí si no hay experiencia explícita y supuesta hondura existencial reflejada en la realidad la obra corre el riesgo de ser acusada de ligereza, evasión o, peor aún, disfrute. En ese contexto, la imaginación queda relegada al cuarto de los juguetes, como si inventar mundos fuera una actividad tolerable solo mientras dura la infancia, y prolongarla más allá de cierta edad implicara un fallo en el proceso de maduración, una incapacidad para asumir que la vida es dura y que lo correcto es representarla con gesto adusto y luz natural. La belleza, por su parte, se mira con recelo, como si cualquier intento de ofrecer algo que no sea estrictamente figurativo constituyera una traición a la verdad, cuando en realidad lo que se protege es una idea paupérrima de lo verdadero, reducida a lo inmediato, lo medible y lo cenizo. La ficción de Tolkien sigue resultando incómoda al canon académico precisamente porque no encaja en ninguna de esas casillas respetables. No es realista, porque su mundo no pretende copiar el nuestro ni convertirse en una alegoría de él y sus hechos. No es cínico, porque cree sin ironía defensiva que el bien y el mal existen y que elegir entre ellos importa. No es posmoderno, porque no se dedica a guiñar el ojo al lector y la lectora para recordarnos que todo es un juego y que no hay nada en lo que creer demasiado. Y, sin embargo, o precisamente por eso, es profundamente humano, mucho más que buena parte de la literatura y el cine que presumen de madurez mientras practican una misantropía, esta sí, profundamente conservadora en tanto en cuanto su desesperanza. La fantasía que propone Tolkien, la que defiendo aquí, no es un edulcorante ni una huida irresponsable, es una metafísica de rehabilitación porque devuelve fuerzas cuando el mundo las ha drenado, devuelve anhelo cuando la costumbre y el cinismo lo han erosionado, devuelve horizontes cuando la realidad se ha estrechado hasta volverse inhabitable. Inventar mundos no es negar este, sino recordar que podría ser de otra manera, y esa simple posibilidad, esa grieta en lo que se nos ha dado, es mucho más subversiva que mil relatos perfectamente realistas que se limitan a certificar que todo es una mierda y que lo seguirá siendo o la enésima novela que gire en torno a la próstata de su maduro escritor. Merry y Pippin en el bosque de Fangorn en un diseño de arte conceptual realizado por Paul Lasaine para The Lord of the Rings: The Two Towers. Imagen: Paul Lasaine / New Line Cinema. Por eso la fantasía y las demás ficciones no miméticas molestan tanto a quienes han hecho de la resignación una virtud estética y de la amargura un capital simbólico. Porque imaginar es quizá la cualidad más intrínsecamente humana, y exige un esfuerzo que va más allá de reproducir lo que existe. Exige reconocer que el deseo no es un error divino, que la belleza no es un adorno prescindible y que el ansia imaginativa —esa pulsión tan mal vista por los gestores del prestigio cultural— no desaparece por decreto, sino que nos pudre si no le damos forma. Frente a la solemnidad de quien confunde profundidad con tedio, la fantasía responde con mundos, mitos y relatos, no importa si es una novela épica allí o un cuento de terror allá, una película de _cowboys_ y samuráis espaciales, un cómic de superhéroes o un juego de rol, pues no hay forma narrativa más pura y total que la nacida de un grupo de amigos y amigas alrededor de una mesa contándose una historia que también están protagonizando mientras la inventan. Mundos, mitos y relatos que se permiten algo tan imperdonable como hacer la vida un poco más habitable. La fantasía resulta incómoda para una cultura que ha confundido durante demasiado tiempo la seriedad con la aspereza y la profundidad con la renuncia. La fantasía es una necesidad antropológica, una respuesta al anhelo existencial que no se satisface con diagnósticos certeros ni con descripciones exhaustivas del desastre. No basta con decirnos cómo son las cosas, necesitamos, además, vislumbrar cómo podrían ser, aunque sepamos que ese vislumbre no se va a cumplir nunca del todo. En ese espacio intermedio —ni ingenuo ni cínico— es donde deslumbra la imaginación como forma de resistencia íntima. La fantasía y la imaginación funcionan entonces como una suerte de redención que no promete necesariamente un más allá, pero sí restituye aquí y ahora algo esencial. Esa belleza esencial es la posibilidad de soportar lo que de otro modo sería insoportable, de relativizar lo que amenaza con aplastarlo todo y de devolvernos una mínima soberanía sobre nuestra propia experiencia. No salvan el mundo ni nos salvan de él, pero sí nos devuelven, aunque sea de manera fragmentaria, la capacidad de desear, de proyectar y de no reducir la vida a una sucesión de hechos consumados. Visto así, no resulta tan extraño que, en un momento determinado de mi vida, un mundo inventado, unos personajes depositando la esperanza en la imposible destrucción del Anillo Único y una banda sonora que era la hostia puta en verso de pie quebrado me permitieran soportar una travesía difícil de explicar a quien no la ha recorrido. Allí había coherencia, una forma interna de verdad que no dependía de la verosimilitud sociológica ni del realismo psicológico, sino de algo más difícil de definir y más fácil de reconocer que hoy puedo explicar como que la imaginación, lejos de ser una distracción prescindible, constituye uno de los pocos recursos fiables de los que disponemos para no quedar reducidos a lo que nos pasa. El arte, cuando funciona, nos devuelve al mundo con una decisiva modificación en la mirada, con la certeza de que la realidad no agota lo real y de que, mientras sigamos siendo capaces de inventar historias, todavía habrá margen para algo más que la mera supervivencia. La imaginación no es un adorno cultural ni una actividad suplementaria para los ratos muertos, es una función vital, una de esas capacidades sin las cuales el ser humano no se limita a vivir peor, sino que directamente no termina de vivir. El arte —en cualquiera de sus formas, desde una canción hasta una novela de fantasía proyectada en una sala de cine— no está ahí para embellecer el mundo como si cuelgas hermosos cuadros en una casa inhabitable, existe para recordarnos que no estamos hechos solo de lo que vivimos y lo que presenciamos, también de lo que somos capaces de imaginar frente a ello. Quizá eso sea todo lo que cabe pedirle a la fantasía en una película, un juego, un libro o un cómic, una historia, un mundo imaginado con la suficiente coherencia y belleza como para sostenernos un rato. Que nos conceda el margen mínimo para seguir haciéndolo. Aunque sea hasta el sábado. Aunque sea solo por tres horas más. Sam y Frodo en el Monte del Destino tras la destrucción del Anillo Único en un diseño de arte conceptual realizado por Paul Lasaine para The Lord of the Rings: The Return of the King. Imagen: Paul Lasaine / New Line Cinema.
000 0
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 14/04/2026
A los hijos de los boomers les falta algo de perspectiva. Hablar solo de impuestos es lo que tiene....
120 2
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 13/04/2026
Lo que cabe esperar en Hungría www.sinpermiso.info/textos/hungria-…
sinpermiso.info
Hungría: el estrecho camino para dejar atrás el "orbanismo"
Las elecciones del domingo podrían finalmente sacar a Viktor Orbán del poder. Las fuerzas de la oposición se han unido detrás del candidato opositor Péter Magyar, menos por creencia en su programa que por desesperación por el giro autoritario del país.Desde que el partido de extrema derecha Fidesz de Viktor Orbán llegó al poder con una gran mayoría en 2010, las instituciones democráticas de Hungría se han enfrentado a una presión constante.
000 0
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 12/04/2026
La caída de Orban abre un nuevo tiempo en la UE, está vez sí. Todo el proyecto de desmantelar la UE queda en el tejado de Meloni, que es más OTANista que la Gladio.
010 1
Reposted by G. Juncales
Marta @teclista.hortensia.social.ap.brid.gy · 08/04/2026
Esta web que ha hecho @datadista para saber si el agua de tu pueblo está llena de nitratos o no está muy bien: infoagua.es/agua-de-tu-pueblo
0314 14
Reposted by G. Juncales
Diario Socialista [Unofficial] @diariosocialista.net.web.brid.gy · 08/04/2026
diariosocialista.net
Trabajadores del metal se suben a una grúa de Navantia Cádiz para denunciar las listas negras
Los soldadores especialistas Manuel Balber y Jesús Galván señalan la existencia de listas negras que les impiden trabajar en la provincia desde 2020 por su actividad sindical.
001 1
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 08/04/2026
El cártel de la automoción hizo subir el precio de los coches en torno al 9% en los años más duros de la crisis económica Pero ahí tenemos a los propagandistas del coche y de sus lobbies vendiéndonoslo como libertad. www.sciencedirect.com/science/artic…
000 0
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 02/04/2026
¿Quién sufrió más, Jesucristo en el Gólgota (apedreado, crucificado, lanceado) o yo (leyendo el Manifiesto Conspiracionista)?
001 1
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 02/04/2026
Para mí seguir esto no es algo tan religioso como cultural, no sé si me explico, yo lo vivo esto como una adoración cristiana sino como algo cultural de mi pueblo www.nasa.gov/missions/artemis-ii/ar…
000 0
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 30/03/2026
Ahora mismo mi única duda, y me tiene en un sinvivir, es si cuando Pedro Sánchez recomiende Compulsión muda en tiktok lo hará con la edición de Extáticas o la de Verso. Pero en un sinvivir.
000 0
G. Juncales @gjuncales.mastodon.social.ap.brid.gy · 30/03/2026
Actualizando... mastodon.social/@gjuncales/11376638…
000 0