El blanco se debe a la dispersión de la luz por las gotas de agua. El negro, a la formación de hollín producido al quemar antraceno con azufre (que dificulta la combustión). El comburente, rico en oxígeno, facilita la reacción.
An. Quím. 2013, 109(2), 130–133. Grabriel Pinto, Josep Antoni Vieta.