Es como éste. Lo único es tener cuidado de no quemarte el dorso de la mano que lo agarra, con el borde de la sarten, cuando vuelvas a poner la tortilla en la sarten.
Lo bueno es que no pesa nada y al dar la vuelta no tienes que hacer mucho esfuerzo y puedes apretar el vuelcatortillas con la sarten.