Hay algo en el arco narrativo que no me cuadra. Primero, que Petro es un imbécil y un irresponsable por desatar la ira santa de Trump. Que la dignidad no da para comer y le exigen responsabilidad. Pero cuando se resuelve el impasse, Petro es un imbécil, un indigno y un payaso por agachar la cabeza.