Sí, la estaba siguiendo. Se cambiaba de asiento y él hacía lo mismo. De coche, e igual. No había dudas: era él. Cuando el tren arrancó, lo empujó. El hombre se golpeó contra el raíl y murió en el acto. La timidez le impidió decir “te encontré” al amor de su infancia #44PTMicro @ffe-es.bsky.social