Vivimos en una saturación constante de estímulos que no dejan sedimento.Todo aparece, impacta y se desvanece antes de poder transformarse en pensamiento. La experiencia se volvió instantánea y, por eso, superficial: no hay tiempo para la digestión.Y sin digestión, no hay elaboración crítica posible
morovaleria.substack.com
Deja de crear contenido: crea demora
Notas sobre el exceso de estímulo, la imposibilidad de pensar y la responsabilidad del artista