Atrapó la botella al vuelo, tomándola por el cuello. Hizo girar el líquido ámbar en el cristal antes de quitar el tapón, sirviéndose en uno de los vasos.
——Hospitalidad Mikaelson. Siempre tan delicada, Rubia.
Cerró la botella y alzó el vaso, dandole un trago al contenido.