Siempre, cariño… siempre vas a tenerme.
-Le devuelve el abrazo con esa calma firme que sólo él sabe dar, sosteniéndola cerca mientras le acaricia la espalda con suavidad.-
Ven aquí, Baby Girl… ¿qué te parece si vemos una peli y nos acabamos un bote de helado juntos? Quiero ver a mi chica sonreír.