Juana Rivas protegió a sus hijos de la violencia machista. La justicia no la creyó, no la apoyó, y la condenó.
Ahora, la Fiscalía italiana acusa al padre de “violencia física, vejaciones, insultos y amenazas” contra sus hijos.
¡Acompañamiento y reparación para las madres protectoras y sus hijes!