Luego ironizan con la 'altura moral' de la izquierda. Pero yo no he visto a ningún progresista hacer este tipo de cosas. Hay que estar enfermo, muy adentro, para comportarse de esta manera.
Estos fueron los miserables cánticos de ultraderechistas en Ceuta, mientras Maricarmen estaba hospitalizada tras ser desahuciada de su casa.