Aquel peso se materializó en dos grandes alas de cambion a sus espaldas, negras, naturalmente.
Tenían el mismo tamaño de las de Raphael así que posiblemente eran de las más grandes que un cambion poseía.
Admyar se crujió la espalda, se sentía... Ligeramente ¿Vivo?
Crédito ti: Rosalynnart