> dicen. Yo no puedo saberlo, nunca he estado casado.
—Alzó una ceja. El sarcasmo era suave, el que podría ser habitual en una charla entre hombres haciendo guardia.
No estaba incómodo, al contrario. Había una pequeña satisfacción en poder hablar de aquello de forma "abierta". "Abierta", hasta >