𝗚𝗶𝗼 — 𝑺𝒉𝒆𝒐𝒍@giovxnnxz.bsky.socialapenas reconocía en él los motivos que antes le habían provocado tanta inquietud.
—Esto no es una obligación, Ashren. Es mi destino.
Su voz no vaciló. Pronunció aquellas palabras con una convicción tan serena que casi parecía haberlas sabido toda la vida.
—Tú vas a amarme. Y yo voy a aprender a +