Se acerca hasta él, posa una mano en su hombro y le da un buen apretón. No es lo mismo que un abrazo, pero tendrá que valer.
—— Me alegra verte de vuelta. Aunque tus visitas al infierno no siempre son algo que lamentar. ¿Has ido por trabajo u ocio?
—Algo cambia en la expresión de su rostro, generalmente seria, cuando ve a Omega. El mayor ha sido (y aun ahora a veces lo es) su mentor, además de uno de los ghouls con los que mejor se lleva—.
Omega, lo mismo digo. He estado una larga temporada en el Segundo Círculo.