Te noto perturbado, Yelisei—comenta el dios, observando esos ojos de refilón. Sus irises oliva tienen un brillo antinatural en la oscuridad, como los ojos de un depredador.—Y no creo que sea por mí.—aunque el bosque ha quedado terriblemente en silencio ante la aparición de Phobos, como si temiera +
-Sus ojos se fijan en él, en la oscuridad no se le ve pero está agazapado como un gran felino. Su cuerpo se relaja ante la presencia del dios, un semejante a sus ojos.-
Phobos.